En ocasiones nos encontramos a vecinos indeseables correteando libremente por las zonas comunes o conquistando las privadas para desconsuelo de sus propietarios. Hablamos de cucarachas, ratas, ratones, murciélagos, pulgas y cualquier otro tipo de ser invasor. Estos vecinos tan molestos son causa cuantiosos gastos y de problemas de salud, pero también de traumas psicológicos y fobias. (más…)
pueden derivar en tiranteces o enemistades entre vecinos que dificulten el buen funcionamiento de la comunidad. No siempre los acuerdos son del gusto de todos los propietarios e incluso hay veces en las que algunos se sienten perjudicados, mas si la legislación se cumple, no hay motivo para los reproches.
El ruido es el origen de un gran número de enfrentamientos en las comunidades de propietarios. Se estima que aproximadamente el 35% de los enfrentamientos entre vecinos está causado por este motivo. Unas veces por vecinos que no respetan el descanso de los demás, otras veces por el aislamiento acústico deficiente de las viviendas y otras por instalaciones en mal estado. Sea cual sea la causa, lo cierto es que el conflicto se presenta cargado de reproches.
Las plazas de garajes y trasteros motivan en muchas ocasiones ciertas disputas en cuanto a la responsabilidad de los propietarios de las mismas con respecto al resto del edificio. ¿Deben hacer frente a los gastos de la comunidad del edificio? ¿Se consideran una comunidad independiente? ¿Y si los propietarios no tienen viviendas en ese edificio? Vamos a intentar dar un poco de claridad a todo este embrollo.