Las obras y reformas en las comunidades de propietarios siempre son causa de malestar, quejas y reclamaciones. Los ruidos y la suciedad que se produce y que son, en gran medida, inevitables, generan la mayor parte de las críticas. Pese a ello, lo normal es que los vecinos se armen de paciencia y acabe imperando la tolerancia. (más…)
El asbesto o amianto es un grupo de minerales compuestos de silicatos cuyas características y propiedades lo convirtieron en un elemento muy utilizado en gran variedad de productos, sobre todo en materiales de construcción como techos, tuberías, canalones, baldosas, etc.
Mientras que en los países de medio mundo los políticos se baten en feroces duelos para llegar a ocupar el sillón de la presidencia, en las comunidades de propietarios sucede justo lo contrario y los vecinos buscan cientos de excusas de todo tipo para intentar desentenderse de la obligación de ejercer como presidentes de su comunidad. Pero, ¿es posible librarse de esta responsabilidad?
Un conflicto muy típico y que cuesta hacer entender a los propietarios es el que surge con las averías del portero automático, ya que está muy extendida la creencia de que todas estas reparaciones corren por cuenta de la comunidad y no siempre es así.
Siguiendo con los problemas de humedades en las viviendas, hoy vamos a hablar sobre el fenómeno conocido como capilaridad. Nos referimos a la aparición de manchas de humedad en la parte baja de paredes o muros sin que por esa zona pasen tuberías o conducciones de agua.
Las toallitas húmedas han pasado de ser un artículo de uso exclusivo para bebés a ser empleadas por todos los miembros de la familia, ya sea para limpiarse las manos o la cara, considerándose un producto más para mantener la higiene personal. Si bien se puede estimar que su uso proporciona una sensación muy agradable y recomendada, el destino final que le damos a las toallitas tras ser utilizadas no resulta tan atractivo.
Una de las consultas más comunes que se le plantea a todo propietario es la relacionada con los balcones y la posibilidad de realizar en ellos modificaciones o incluso conocer hasta qué punto se puede hacer uso libremente de ellos. Del mismo modo, surgen dudas sobre si el mantenimiento, las reparaciones o las rehabilitaciones de estos elementos deben ser costeados por la comunidad o por el vecino del piso en cuestión.