Pocas personas lo saben, pero la profesión de administrador de fincas en España no está regulada legalmente. Esto significa que, a diferencia de otros oficios, cualquiera puede ejercer como administrador sin una formación mínima, sin un título que lo habilite y sin un control oficial sobre su preparación.
A primera vista puede parecer un detalle sin importancia, pero en realidad este vacío tiene consecuencias que afectan directamente tanto a los administradores como a los propios vecinos. (más…)