Al hablar de un administrador de fincas, la primera imagen que suele venir a la cabeza es la de esa persona que dirige las reuniones de vecinos, que toma notas durante las juntas, que expone los balances o que envía las convocatorias y las actas. Pero detrás de esa parte visible hay un mundo de gestiones diarias, de problemas que se resuelven casi en silencio y de decisiones que, aunque pasen desapercibidas, marcan la diferencia en la vida de la comunidad. (más…)